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jueves, 1 de agosto de 2013

MANIFIESTO

PLATAFORMA “UNIÓN MINERALÓGICA”
Desde que hace siglos se recogiera el primer mineral del terreno y el ser humano descubriera los usos y recursos que podría darle, se produjo un gran progreso, una revolución que nos ha acompañado durante toda nuestra historia, y que ha unido íntimamente al hombre con la piedra y el metal.
Un breve repaso a la historia de la mineralogía española nos retrotrae al Gabinete de Ciencias Naturales de Carlos III, donde se exponían los mejores ejemplares minerales de que se disponía y conocía en aquel momento, a partir de ahí se desarrolla en nuestro país un impulso por el conocimiento mineralógico y de ello se deriva el incremento de colecciones privadas y públicas, el aumento continuado del estudio de todas las ciencias y ramas científicas que lo rodean, y por supuesto, la suma de cada vez más personas interesadas en todos los aspectos de la mineralogía, una suma que en pleno siglo XXI se ha visto apoyada por las nuevas tecnologías.
Este progreso e incremento es fruto de la herencia recibida y de la curiosidad innata del ser humano, también de la inmensa riqueza mineral del país en el que vivimos, una riqueza que es de todos los ciudadanos, la cual a todos beneficia de una u otra manera.

La contemplación e investigación de las colecciones museísticas de este país, es posible hoy gracias al esfuerzo y trabajo de los que nos precedieron, de reyes, aristócratas, químicos, físicos, geógrafos, naturalistas, geólogos, analistas, investigadores, ingenieros de minas, mineros, maestros, estudiantes, aficionados y público en general. Estas colecciones han sido alimentadas por todos ellos, piedra a piedra, y donadas a instituciones, organismos y entidades estatales para su investigación científica y para su exposición y uso social, muchas de estas colecciones públicas no existirían sin el coleccionista que las recopiló, las conservó y más tarde las entregó, no serían lo que son, y no habrían permitido la investigación y referencia de nuevas especies sin el recolector, la persona que extrajo ese mineral y se preocupó por su forma, color, hábito cristalino, etc.… Este patrimonio, es nuestro patrimonio, el de todos, desde el conservador del museo hasta el último empleado que limpia las vitrinas, un patrimonio que necesita estar vivo, y cuya vida depende de que se le utilice, admire e incremente.

Nosotros somos los herederos de este patrimonio, somos el niño que pegaba su nariz a los cristales de las vitrinas, el que acariciaba cada arista del cristal de un mineral, el que abría los ojos sorprendido ante un color y una forma, el que ansiaba un martillo y un puntero el día de su cumpleaños, el niño que estudiaba con voracidad las ciencias naturales, el que admiraba a aquel profesor empeñado en hacerle conocer la mineralogía, el que se gastaba la paga del domingo en piedras, y el que coleccionaba los minerales que regalaban con el Cola Cao. Somos los jóvenes que decidieron estudiar una carrera de ciencias, los que se tiraron al monte a buscar minerales en minas olvidadas y abandonadas, aquellos jóvenes que publicaron sus hallazgos, que se agruparon en asociaciones con otros que compartían su misma afición, somos los jóvenes que fuimos, y ahora, ahora somos los hombres que comparten, enseñan, comprenden y alimentan el amor por los minerales, por las ciencias naturales y por la naturaleza. Somos los hombres que hemos recuperado un patrimonio minero, un patrimonio geológico, nuestro patrimonio, esos hombres que antes fueron herederos y ahora somos depositarios de lo heredado, y por lo tanto responsables de lo que se herede más tarde. Somos los guardianes de nuestras colecciones, y los trabajadores de las colecciones públicas, obreros sin nómina ni paga, altruistas de la mineralogía como lo fueron nuestros antepasados.

Todo esto corre peligro, en la actualidad surgen voces que defienden una postura carpetovetónica e inmovilista, una política conservadurista y prohibicionista, una política basada en la exclusividad y la propiedad de una ciencia, como es la mineralogía, que pasaría de ser de todos, a ser el coto privado de unos pocos elegidos. Para ello utilizan la demagogia de la protección como arma arrojadiza contra los demás, hay que proteger para construir, nos dicen, hay que prohibir para conservar, nos cuentan, y tras ese pretendido proteccionismo y conservacionismo no hay más que palabras vacías y egos inflados. Alguna de estas voces ha sido escuchada por personas ajenas a la mineralogía, expertos en medioambiente que no han contrastado, ni buscado, otras opiniones, experiencias y conocimientos que las del vocero más cercano. Así surge el Titulo VII del Anteproyecto de Ley de Conservación de la Naturaleza y Biodiversidad de la región de Murcia, un anteproyecto aprobado sin la necesaria consulta a todos los afectados por él, ya que únicamente se ha consultado a los afectados por otros títulos de esta ley, como son los agricultores y demás.

Este Título VII amenaza nuestra herencia en vez de protegerla, amenaza el futuro de la mineralogía española, y con ello, amenaza la evolución lógica y la ampliación de las colecciones públicas a través de los coleccionistas y buscadores privados, como ha sucedido hasta ahora, pretendiendo abolir nuestro derecho constitucional a la propiedad privada, pretendiendo decomisar y denunciar nuestras colecciones, pretendiendo que todo es público a partir de ahora, y a la vez prohibiendo la recolección que ha permitido hasta ahora ampliar las colecciones públicas y dotar a la mineralogía española de una cierta resonancia a nivel internacional a raíz de nuevos y maravillosos descubrimientos minerales, los cuales nunca han provenido de esas voces que claman por la prohibición, sino del aficionado y coleccionista al que se le pretende criminalizar, desposeer e impedir el acceso que desde hace siglos ha tenido a los yacimientos.

Esta es la amenaza, una amenaza que hoy acecha en Murcia, uno de los baluartes de la mineralogía española, la misma región minera que ha producido muchos de los ejemplares que hoy se muestran en colecciones públicas, gracias a su recuperación de entornos mineros degradados y abandonados por la administración, una Murcia minera que cuenta con el evento mineralógico más histórico y renombrado del país, la Feria de Minerales de La Unión, a la cual se heriría de muerte con esta ley, una Murcia minera que cuenta con asociaciones y colectivos ciudadanos que apoyan y difunden la protección del patrimonio histórico y minero a partir de su común afición por la mineralogía, una Murcia minera que acoge y recibe visitantes y turistas, que se beneficia de estas visitas y que quedaría relegada a ser una región de sol y playa nada más, cuando ahora es el corazón de la mineralogía española.

Ya conocemos la historia, conocemos quienes somos y de quienes venimos, conocemos la amenaza, y conocemos Murcia, es hora de que se conozca  y reconozca  nuestro colectivo, porque nosotros somos la mineralogía española, somos Murcia, y sobre todo, somos la unión.

martes, 29 de enero de 2013

Paremos la megaminería contaminante y destructiva que planea el gobierno gallego






¡Que no arrasen Galicia! Paremos la megaminería contaminante

    1. Serafín González Prieto
    2. Petición creada por
      Santiago de Compostela, España
  1.  




"Galicia es una mina", dice uno de los lemas de la Dirección General de Minas de la Xunta de Galicia. Y es cierto. Entre las comunidades autónomas, Galicia es sólo la séptima por superficie pero la cuarta por producción minera, con más de 520 explotaciones activas que no suelen ser un ejemplo de respeto por la legislación y el patrimonio ambiental. Ahora, con la excusa de la crisis y el reclamo de unos cuantos puestos de trabajo durante unos pocos años, la Xunta quiere permitir que la codicia de las empresas mineras convierta toda Galicia en una gran mina a cielo abierto, arrasando nuestro patrimonio natural, cultural y paisajístico, contaminando el entorno y poniendo en riesgo la salud de las personas. Aún estamos a tiempo de salvar Galicia, que hoy está más amenazada que nunca. O actuamos ahora, o la perderemos para siempre. Firma ahora esta petición y pide al Presidente de la Xunta que no permita la destrucción de Galicia.
Del respeto por el medio ambiente de las empresas mineras presentes en Galicia ya tenemos un puñado de ejemplos: La cantera que suministraba arenisca para la cubierta de la Ciudad de la Cultura fue clausurada por carecer de licencia. Las pizarreras de Valdeorras y Quiroga devoraron ya varios kilómetros de ríos y con sus gigantescas escombreras están invadiendo los espacios protegidos de Peña Trevinca y O Courel (suministran la mitad de la pizarra mundial para tejados y dan pingües beneficios a algunos, pero 8 de cada 10 euros para la restauración ambiental de sus escombreras proceden de subvenciones públicas). Abandonada sin restauración ambiental alguna, así permanece desde hace 25 años la mina de estaño de Penouta, que ahora se quiere reactivar sobre todo por el tantalio que aún contiene.
Pero estos problemas no serán nada en comparación con los que se nos vienen encima.
 ¿Cuáles son las amenazas que afronta Galicia?
(1) El ejemplo más conocido hasta ahora es el de una enorme mina a cielo abierto para extraer oro (apenas 1,6 gramos por tonelada de rocas) en Corcoesto (A Coruña). La extracción de oro no solo dejaría grandes heridas en la tierra: además de consumirse 128 kg de cianuro en el proceso, por cada kilo de oro se generarían 4.000 toneladas de residuos y escombros que contendrían, finamente molido y muy soluble, los 250 kg. de arsénico antes "atrapado" dentro de las rocas y poco soluble. Pero Corcoesto sería sólo el primero de una serie de proyectos de megaminería: la misma multinacional canadiense Edgewater quiere explotar también la mina de As Foxas en Santa Comba y hay al menos otros cinco proyectos de explotaciones mineras a cielo abierto de oro y de plata en territorio gallego.
(2) Una multinacional sudafricana está realizando tareas de prospección de cara a la apertura de una mina de coltán y tierras raras en la Serra do Galiñeiro, en Vigo, que tendría un enorme impacto ambiental, paisajístico y poblacional, ya que el espacio proyectado de la mina afecta directamente a varios núcleos de población. En una mina semejante ubicada en Baotou (China), las toxinas resultantes de la explotación acabaron envenenando el agua, los cultivos y a los propios habitantes, de acuerdo con un informe de la Agencia Reuters del año 2010.
(3) En el entorno del Parque Natural de As Fragas do Eume, uno de los lugares más bellos y mágicos de Galicia, se planea la apertura de una mina de andalucita a tan sólo 50 metros del límite del Parque Natural, en la confluencia del río principal y algunos de sus afluentes.
(4) La Xunta tiene una "apuesta decidida por la búsqueda de yacimientos de gas natural no convencional", según el Director Xeral de Industria, Enerxía e Minas. Es decir, una apuesta decidida por la fractura hidráulica ("fracking"), una técnica de extracción enormemente agresiva y peligrosa, que consiste en perforar e inyectar a presión grandes volúmenes de agua (90%), arena (9,5%) y productos químicos (0,5%), algunos de gran toxicidad, en el subsuelo para fracturar las capas de esquistos o pizarras y hacer aflorar a la superficie el gas que contienen estas rocas. Es imposible recuperar todo el volumen de agua y productos químicos contaminantes inyectados en cada uno de los pozos, envenenándose así suelos y acuíferos. Tampoco se consigue atrapar todo el gas que se libera de las rocas, por lo que hasta un 3-8% pasa directamente a la atmósfera agravando el efecto invernadero.
(5) La Xunta no solo quiere permitir nuevas explotaciones: a causa del aumento de los precios a nivel mundial se quieren reabrir antiguas minas de metales por toda Galicia, tanto las que aún mantienen en vigor los derechos mineros como aquellas para las que se declaró su caducidad y que la Xunta quiere reactivar sacándolas a concurso público, como ya ha ocurrido en las provincias de A Coruña (al menos 10 solicitudes aprobadas o en trámite para minas de estaño y wolframio) y Ourense.
La Xunta vende estas actuaciones a la población gallega como una "oportunidad de creación de puestos de trabajo". Pero no tiene interés alguno en divulgar las terribles consecuencias que esta intensiva actividad minera puede tener en el futuro e, ignorando las muchas voces en contra, aprueba declaraciones "exprés" de impacto ambiental poco rigurosas y sin las debidas salvaguardas (aval bancario y/o seguro de responsabilidad civil) necesarias para que los contribuyentes no tengamos que pagar otro posible desastre como el de Aználcollar.
Tanto la minería a cielo abierto como la fractura hidráulica tienen amplios efectos en la salud de las personas y en el medio ambiente, como demuestran numerosas investigaciones de carácter científico y los datos que llegan desde comunidades afectadas en todo el mundo. Muchas explotaciones mineras de Galicia, en marcha o proyectadas, ignoran el área de protección necesaria para núcleos de población y entornos naturales, por lo que es inevitable que estos daños se produzcan.
Y en definitiva, la Xunta de Galicia no plantea cuáles serán los efectos a nivel ambiental y de salud en las personas una vez estos proyectos finalicen su vida operativa. Las empresas se irán, el empleo asociado a ellas desaparecerá, pero, ¿cuál será el alcance del daño para esta generación y las futuras? Unos cuantos puestos de trabajo precarios y limitados en el tiempo no pueden hipotecar el futuro de una tierra y la salud de su gente.
Es el momento de decirle a los responsables de la Xunta de Galicia que no den alas a la megaminería contaminante. Firma y difunde esta petición para detener este desastre antes de que suceda. Juntos podemos.
Para:
Alberto Nuñez Feijoo, Presidente de la Xunta de Galicia
Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas
Impida que Galicia se abra completamente a la megaminería contaminante
Atentamente,
[Tu nombre]

Últimas firmas




jueves, 22 de noviembre de 2012

Descubren un nuevo mineral en la cueva El Soplao (Cantabria)

Descubren en una cueva de Cantabria un mineral desconocido hasta ahora

La zaccagnaita-3R ha sido descubierta en El Soplao (Cantabria). | Efe
La zaccagnaita-3R ha sido descubierta en El Soplao (Cantabria). | Efe
Un equipo de investigadores del Instituto Geológico y Minero de España y de la Universidad Complutense de Madrid ha descubierto en la cueva El Soplao (Cantabria) un nuevo politipo mineral, la zaccagnaita-3R, único en el mundo.
Se trata del primer caso descrito de una zaccagnaita formada en una cueva, lo que convierte a esta especie en un nuevo mineral espeleotémico y a El Soplao en una cavidad única por albergarlo, según ha informado hoy el Gobierno de Cantabria en un comunicado.
El descubrimiento realizado ha sido publicado en la edición de abril de la revista 'American Mineralogist' editada por la Sociedad Americana de Mineralogía.
El nuevo mineral espeleotémico de El Soplao se distingue, además de por ser el primero que se encuentra dentro de una cueva, por su peculiar morfología octaédrica y un zonado de fluorescencia, desconocidos en hidrotalcitas naturales (grupo al que pertenece la zaccagnaita).
Además, desde el punto de vista químico, es más rico en aluminio.
Este nuevo logro científico es fruto de los trabajos de investigación geológica que se están llevando a cabo en El Soplao gracias al convenio suscrito por la Consejería de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, el Instituto Geológico y Minero, y la empresa SIEC.

Un mineral extremadamente escaso

La zaccagnaita se descubrió en 2001 en Carrara (Italia) y los autores que hallaron la especie mineral sólo consiguieron unos pocos cristales de tamaño microscópico, ya que el mineral es extremadamente escaso.
Este mineral no es igual que el de la cueva de El Soplao, el de Carrara es zaccagnaita-2H y el de la cueva es zaccagnaita-3R.
La zaccaganita-2H sólo se encuentra en Carrara (Italia) y quizás también en San Constantino (Grecia), aunque la de esta última localidad no está bien caracterizada y es dudosa.
La zaccagnaita-3R no se ha encontrado en ninguna otra parte del mundo y, por el momento, es exclusiva de la cueva de El Soplao.

Pertenece al grupo de las hidrotalcitas

La zaccagnaita es un mineral del grupo de las hidrotalcitas, minerales relativamente raros que tienen un gran interés por sus aplicaciones prácticas, especialmente como catalizadores en procesos industriales, en tratamiento de aguas y en farmacia.
Así sus principales usos farmacéuticos son antiácido y antiséptico (las hidrotalcitas se utilizan en el tratamiento de las úlceras gástricas por su rápido efecto neutralizante); excipiente y estabilizador (su capacidad de absorción hace que se utilicen en las composiciones de los antiinflamatorios, así como en el tratamiento terapéutico de enfermedades cardíacas).
Igualmente, las hidrotalcitas se aplican en los tratamientos de deficiencia de hierro, así como en la preparación de pomadas y cataplasmas para la protección de pieles dañadas.
En cuanto a otras aplicaciones, destaca su uso como estabilizador de PVC, aguas residuales y óxidos de azufre por su capacidad absorbente, así como en aplicaciones industriales (retardador de flama, intercambiador de iones y tamizador molecular, entre otras).
Está formada principalmente por zinc, aluminio, grupos carbonato y agua.
Sin embargo, la zaccagnaita de El Soplao es única, ya que se trata de un politipo (el 3R) desconocido previamente.
Los diferentes politipos que puede tener una especie mineral tienen composición química y elementos estructurales básicos similares, pero su estructura cristalina y por tanto su simetría es diferente.
El análisis de la zaccagnaita-3R de El Soplao ha permitido obtener importantes datos de este mineral.
Los análisis químicos mediante microsonda de electrones revelaron que la zaccagnaita-3R de El Soplao tiene una química inusual dentro del grupo de las hidrotalcitas naturales, ya que es significativamente más rica en aluminio que el politipo hexagonal (2H).
El origen de la zaccagnaita de El Soplao está relacionado con la diagénesis de los óxidos de hierro y manganeso (ricos también en aluminio y zinc), que forman los estromatolitos de manganeso descubiertos recientemente en la cueva de El Soplao.

martes, 20 de noviembre de 2012

aparición de un ponor en Nava de Cabra (Córdoba)

La aparición de un ponor se traga al río Bailón a su paso por la Nava de Cabra


Desde hace una semana las redes sociales se han hecho eco de un acontecimiento geológico sin precedentes en la historia reciente de Cabra (Córdoba). Este evento ha ocurrido en pleno corazón del Parque Natural Sierras Subbéticas, que además pertenece a la Red Mundial de Geoparques, avalada por la UNESCO.
José Antonio Ortega (Grupo Alpino Espeleológico Lucentino), Pedro Garrido (propietario de la finca), Manuel López Chicano (Universidad de Granada), Baldomero Moreno (director conservador del Parque Natural) y Alicia Serna (técnico del parque) (Cedida)
¿Qué mejor lugar que un Geoparque para que se dé un fenómeno de estas características?


Coincidiendo con las fuertes lluvias de principios de noviembre, un egabrense amante de la naturaleza que se acercó al cauce del Bailón por la Alameda Negra descubrió, atónito, cómo el río se precipitaba por un gran agujero en la tierra, que engullía la totalidad del caudal y se perdía en las entrañas rocosas.



Se trata de un ponor o sumidero, un agujero que drena las aguas superficiales de un valle cerrado, de suelo llano y rodeado de montañas, conocido en Geología como polje. El Polje de la Nava de Cabra es muy célebre entre los miles de excursionistas que han realizado el sendero del río Bailón, que desemboca en el bello pueblo de Zuheros. Hasta hace dos semanas, la nava constituía un ejemplo típico de polje abierto, es decir, no tenía un sumidero activo, por lo que las aguas superficiales se infiltraban de forma difusa, o eran evacuadas fuera de la llanura a través del Bailón. Se cree que en el pasado han podido existir diferentes sumideros que, o bien han sido sepultados por las arcillas del fondo, o bien han quedado colgados en las alturas al descender el nivel del mismo. Algunos investigadores piensan que nuestra emblemática Sima de Cabra pudo constituir el ponor de esta nava hace unos 400.000 años.



Ahora esto ha cambiado. El poljé de la Nava ya tiene su propio ponor, y esto ha creado una gran expectación a su alrededor. Son muchos los enigmas que rodean a este gran hoyo. Los espeleólogos esperan ansiosos a que disminuya el caudal para poder explorar la nueva cavidad y, mientras, idealizan gigantescas salas revestidas de fantásticos espeleotemas, entre ríos y lagos subterráneos.



El pasado día 14, una visita de inspección a la zona del Ayuntamiento de Cabra se encontró  con un grupo de científicos de la Universidad de Granada y de técnicos del parque que estaban realizando un análisis previo de la situación.



Quizás pronto comiencen las exploraciones y los trabajos de investigación, que den un poco de luz a este acontecimiento.



El ponor es un lugar peligroso. En dos semanas ha visto aumentado su diámetro por los desprendimientos del terreno. No se recomienda su visita.  

Otra vista del ponor de La Nava. (Foto: Cedida)  

sábado, 20 de octubre de 2012

Mina Diógenes, el reencuentro de un pueblo abandonado, Ciudad Real

Mina Diógenes, el reencuentro de un pueblo abandonado

Mina Diógenes es, un pequeño pueblo de Ciudad Real que sufrió el abandono de sus habitantes tras el cierre de su principal fuente económica: la mina de plomo. Hoy, 30 años después, sus habitantes planean reencontrarse. Mari Carmen, hija de Mina Diógenes nos hace llegar su historia:
La Empresa Peñarroya construyó este pueblo para sus empleados al reabrir las minas en 1939 y desapareció en 1979, cuando cesó su explotación.
Está situado al sur de la provincia de Ciudad Real, en el Valle de Alcudia.
Mina Diógenes no tenía Ayuntamiento por lo tanto era una pedanía de Solana del Pino, pueblo situado a unos cinco kilómetros.
Mina Diógenes
La base de su economía fue la extracción de plomo argentífero de cuatro pozos o minas. En la época de los romanos ya se trabajaba en estas minas, según restos arqueológicos encontrados.
Además de mineros había otras profesiones como: carpinteros, herreros, administrativos, ingenieros, médicos, practicantes, capataces, pintores, albañiles. . .
Cuando se dejaron de extraer minerales, el terreno que ocupaba el pueblo volvió al dueño de la finca y donde había viviendas o casas, ahora hay prados para ganado.
A finales de los sesenta empezaron las primeras emigraciones a otras partes de España, donde había más posibilidades para encontrar trabajo: Puertollano, Madrid, Cataluña, Valencia, Andalucía… fueron los lugares elegidos por los habitantes de Mina Diógenes.
Mina Diógenes. Personal del interior
Pasaron los años y cada diogenero, estoy segura, recordaría a muchos de los amigos de infancia y juventud. Tuvimos mucha suerte porque a través de Internet nos hemos podido comunicar con muchas personas que seguramente no lo habríamos hecho jamás.
Ha habido reuniones a través de una buena comida, algún acto cultural, pero los acontecimientos más importantes se celebrarán el 1 de mayo, por la tarde, con la inauguración de una calle en Solana del Pino que llevará por nombre "Mina Diógenes". El día 2 de mayo se ha organizado una Romería, como las que se celebraban cuando el pueblo existía, de carácter religioso y festivo.
Estamos todos muy ilusionados y pensamos pasarlo muy bien.
Mari Carmen Calero

sábado, 13 de octubre de 2012

El wolframio de Vila de Cruces, Santa Comba y Lousame, Galicia

Las Antiguas Minas



 

El wolfram de Vila de Cruces, Santa Comba y Lousame

El wolframio puso freno a la emigración gallega a América, en algunas comarcas del rural gallego.

 
Galicia estuvo muy presente en la II Guerra Mundial. Viajamos en el tiempo y en la historia para sumergirnos en la época de la fiebre del llamado oro negro. El Wolfram cobró gran importancia en la industria militar y alcanzó su época de máximo esplendor desde finales de la Guerra Civil hasta 1955, al abrigo de la II Guerra Mundial y de la Guerra de Corea.
Este mineral se usaba para revestir los diferentes armamentos y lograr una mayor dureza. Su elevada demanda por parte de alemanes e ingleses hizo que su precio alcanzase las 200 pesetas de entonces por kilo. En este período de entreguerras, las minas gallegas se convierten en centros de empleo para miles de gallegos, aventureros y buscadores del oro negro. uestra primera parada es en lasMinas de Fontao en el concello pontevedrés de Vila de Cruces. Éstas cerraron sus puertas en 1963 y dieron empleo a cientos de mineros. En sus cercanías se construyó un poblado para albergar a los trabajadores y a sus familias. Hoy lo encontramos totalmente reconstruido. La mina de Varilongo, situada entre las parroquias de Santa Sabiña, Esternande y San Salvador, en el concello coruñés de Santa Comba, fue otro de los grandes enclaves de mediados del siglo XX. En sus instalaciones encontramos reliquias como este horno que se usaba para secar el Wolfram.
Galicia vivía una época de crisis profunda, exilio y emigración, pero gracias al Wolfram muchos se hicieron con grandes cantidades de dinero y evitaron el éxodo. Para ganar más, algunos mineros robaban mineral a la compañía para venderlo en el mercado negro. Otros acudían a los montes gallegos con sus propios medios a extraer el wolfram para venderlo de contrabando. Esta práctica era conocida como "ir a roubeta".
Las tierras de Lousame , también esconden muchas galerías mineras. Así como leyendas e historias de gallegos que perdieron su vida en busca del oro negro. Estamos en la antigua escuela de las minas de San Finx, de este municipio coruñés. Hoy está rehabilitada y convertida en un museo. En este edificio el visitante puede conocer cómo era la vida en estas minas que tienen más de 2000 años de existencia, aunque en la edad de Bronce se extraía estaño.
Esto es lo que queda de algunas de las instalaciones de estas minas, que llegaron a albergar a 1000 trabajadores en la época dorada del Wolfram. Cuentan que el Casino de Noia fue testigo de las grandes cantidades de dinero que procedían de la venta del mineral para la guerra. El edificio, además, fue construido por un empresario de San Finx. Aquí es el río Rabiceiras, el que guarda los secretos de la fiebre del oro negro.




Extraña roca en Marte

Una extraña roca en Marte

El 'Curiosity' halla una piedra que se parece a algunas volcánicas de la Tierra

El 'Curiosity' analiza la roca 'Jake Matijevic'. / NASA / JPL-CALTECH

El robot Curiosity, que explora Marte desde el pasado agosto, ha encontrado una roca que se parece más a algunas piedras volcánicas terrestres que al resto de las muestras del planeta rojo analizadas hasta la fecha. Según informa la NASA en su sitio web, la piedra, una de las primeras que estudia en profundidad el Curiosity desde su llegada, resulta ser un ejemplar insólito y su composición ha sorprendido a los expertos.
La piedra, bautizada como Jake Matijevic –en honor a un científico recientemente fallecido–, es del tamaño de un balón de fútbol pero en forma piramidal. Tiene características en común con rocas volcánicas de zonas de la Tierra como Hawai, formadas debajo de la corteza terrestre con gran presión y con la presencia de agua. "Corresponde bien en su composición química con un tipo raro pero bien conocido de roca ígnea encontrada en muchas provincias volcánicas de la Tierra", explica el investigador Edward Stolper, del Instituto de Technología de California (CalTech) en Pasadena. "Al contar con una sola piedra marciana de este tipo, es difícil saber si se formó mediante los mismos procedimientos, pero es un punto razonable para iniciar una reflexión sobre su origen", sostiene Stolper.
El Curiosity encontró la piedra hace dos semanas y lleva analizándola desde entonces. Le ha disparado varios rayos láser de partículas alfa y rayos X, lo que ha permitido a los científicos deducir que contiene menos magnesio e hierro que otras piedras marcianas, y más sodio y potasio.
Otro científico, el encargado del análisis de las mediciones del espectómetro de rayos X con partículas alfa (APXS), Ralf Guellert, comenta que "tiene un contenido elevado de elementos que coinciden con el mineral feldespato y poco magnesio e hierro". "Es una piedra marciana curiosa", concluye.

sábado, 1 de septiembre de 2012

mina La jayona


MINA LA JAYONA


Foto archivo de Mina La Jayona

Mina La Jayona ( II )

En la comarca de la Campiña Sur, en el término municipal de Fuente del Arco, a unos 700 metros de altitud y ocupando una extensión de 80 hectáreas de un paisaje típico mediterráneo, la mina o minas de La Jayona entran en la historia en 1900, cuando la Estadística Minera de España de ese año recoge que "Ya te lo decía" y "El Monstruo" producen 3960 Tm de hierro, que son conducidos en burros hasta la estación de Fuente del Arco, y desde aquí, por el ferrocarril de vía estrecha hasta Peñarroya (Córdoba).
La propiedad pertenecía a la Marquesa de Bogaraya, que las arrendó a una sociedad Belga. Dos hermanos que la explotaron incurriendo en numerosos fraudes en la declaración de la cantidad y calidad del hierro extraído…
Durante 1901 y 1902 La Jayona, concretamente la mina Ya te lo decía, es la única mina de hierro en explotación de toda la provincia de Badajoz, con producciones que van de 7090 Tm a 9200.
Los pocos documentos hallados hablan de un montante de poco más de cuatrocientos obreros trabajando en los once niveles, avanzando en profundidad y longitudinalmente a la masa mineralizada hasta conformar el espectacular hueco que hoy podemos ver; pero cuesta creer que tan sólo cuatro centenares de hombres pudieran haberle abierto a la tierra un tajo de 800m de longitud, 18 de ancho y 80 de profundidad media…seguramente el fraude de los hermanos belgas no sólo estaba en la declaración de las cantidades de hierro extraída. Se sospecha que la cifra oficial de empleados sólo se refiere a los censados en el pueblo.
En un principio el mineral era trasportado con burros hasta la estación del pueblo pero un 4 de marzo de 1902, Don Manuel Paz, Alcalde de Fuente del Arco coloca la primera piedra de las obras de instalación del tranvía aéreo. La construcción del cable corre a cargo de la Sociedad Franco-Española de Trefilería, de Bilbao. El último trimestre de este año la mina deja de producir para dedicarse íntegramente a esta obra que se prolongará hasta junio de 1903. El cable mide 5600m.
Ese mismo año (1902) tiene lugar la constitución en Madrid de la Sociedad Auxiliar de Minas e Industria, sociedad financiera que jugará un papel decisivo en la explotación; se constituyó con el objetivo de ayudar a empresas industriales sin capital suficiente para el desarrollo completo de los negocios y, la primera inversión fue, precisamente, la construcción del cable aéreo de las minas de hierro de la Jayona, saliendo en auxilio de la empresa Belga que ya tenía serios problemas de capital. Sólo dos años después la Sociedad Auxiliar de Minas e Industrias se ve obligada a hacerse cargo de la dirección, administración y explotación, y lo hace bajo la dirección del ingeniero Alfredo Medina que arranca con 400 Tm diarias. Como mejora se instala una máquina de vapor Davey-Paxman de 60 caballos, y una caldera Babcock-Wilcox, pues las primeras, instaladas por la anterior compañía Belga eran insuficientes. Este año, la mina Ya te lo decía produce 16.000 Tm de mineral.
En 1905 la producción es del 17.712 Tm y en los tres años siguientes La Jayona vive su época de mayor esplendor, enmarcada en la edad de oro de la minería metálica española del primer tercio del siglo.
La Revista Minera, Metalúrgica y de Ingeniería de 1907 comenta que la Sociedad Auxiliar de Minas e Industrias «tiene un negocio excelente en sus manos, pero que necesita tres veces más capital del que hasta ahora ha invertido en él» proponiendo construir más hornos…
En la segunda década del siglo XX el decaimiento de la actividad minera empieza a hacerse patente, a pesar de los 11.686 Tm de mineral extraído. Y la misma revista que unos años antes hablaba de un negocio excelente, en 1912 escribía sobre la lánguida vida de la explotación del grupo de La Jayona, asegurando que sólo continuaba con el fin de amortizar en lo posible el capital empleado en su línea aérea de trasporte, afirmando que ya podían considerarse agotadas. Sin embargo siguieron produciendo y, dos años después, en 1914, cuando estalla la Gran Guerra todo el sector se ve afectado. En un primer momento las fábricas funcionaron a pleno rendimiento llegando a las cotas más altas de la península, aunque al término del conflicto esta producción se resintió plenamente debido a las reservas estratégicas acumuladas durante los años de guerra que desequilibró el mercado mundial de los metales, provocando el cierre de establecimientos metalúrgicos y explotaciones mineras. Badajoz tampoco se libró pues de manera progresiva todas sus explotaciones fueron parando. Sólo la Jayona, con su producción asegurada en la fundición de Peñaroya, siguió adelante.
Entre 1918 y 1921 el material era utilizado para el funcionamiento del La Siderurgia del Pedroso, pero el elevado coste del transporte al final terminó paralizándola.
Durante mucho tiempo se creyó que los minerales procedentes de estos yacimientos tenían un alto contenido de plata aunque, esto nunca pudo ser constatado pues la documentación –que se supone existía- desapareció en el incendio de los archivos de la SMMP (Sociedad Minero-Metalúrgica de Peñaroya) en 1920.
Del cable aéreo que surcaba las cimas abiertas de las minas, tampoco quedó ni rastro pues, años después, al estallar la Guerra Civil, fue desmontado y vendido por las tropas de Franco.
El Ferrocarril minero Peñaroya –Fuente del Arco pasó a manos del Estado en 1956, quien, una vez constituida la empresa de ferrocarriles de vía estrecha (FEVE), suspendió el servicio y, en 1970, acabó desmantelándolas.
Sobre la mano de obra que se deslomó trabajando como bestias, sabemos que la única recompensa radicaba en un salario por encima de la media de la época y aunque no hay documentos que aporten una información fiable sobre la situación de estos trabajadores, una vez más hay que recurrir a la memoria colectiva de los abuelos del pueblo que, a fin de cuentas son los que han ido transmitiendo estas cifras -que además varían en función de la edad, sexo y dificultad del trabajo:
Mineros del exterior :
-1,75 pesetas los hombres
-1 peseta mujeres
-0,75 muchachos
En el interior de galerías el sueldo era mayor:
-2,50 pesetas hombres
-1,25 y 1,50 pesetas los muchachos. (No se tienen noticias de que las mujeres trabajaran en el interior).
Por último, a los que aún no conocen las minas… ¡a que esperan para perderse en un bravío mar de hendiduras, oquedades y precipicios verdes, marrones, y un rebujón de sonidos y colores extremeños!…
Agradecimientos a Mina La Jayona Monumento Natural  (Eugenia e Ivan); y Ayuntamiento de Fuente del Arco. Fotografías B/N propiedad del archivo Mina La Jayona
  • María Penís
 
 
 
 

Una mina de estaño puede generar 1.000 puestos de trabajo en Pedroso de Acim (Cáceres)

Una mina de estaño puede generar 1.000 puestos de trabajo en Pedroso de Acim (Cáceres)
Una multinacional canadiense, Eurotin, trabaja ya para convertir una antigua mina de estaño -cerrada en 1981- en uno de los yacimientos actuales más importantes del mundo de este mineral. Está ubicada en la localidad cacereña de Pedroso de Acim y puede convertirse en un motor económico para la zona después de muchos años cerrada.
27/08/2012 | portalparados.es



Los responsables de la empresa descubrieron el suelo el año pasado y pronto se dieron cuenta del posible maná que tenían entre manos. Aseguran que el estaño de esta zona extremeña es "de alto nivel o ley". El estaño, un mineral cotizado antiguamente, pero en desuso desde hace décadas, ha vuelto a cobrar gran importancia por ser un material altamente estratégico en la fabricación de componentes electrónicos.

El grupo canadiense ha asegurado ya al Gobierno extremeño que el proyecto implicará una inversión de 95 millones de euros, de los que cinco millones corresponden a la fase de investigación y sondeos, actualmente en ejecución. Además, Eurotin destinará otros 90 millones de euros para la construcción de la mina, que se hará en tres fases y un año después del periodo de investigación.

Si el proyecto se ejecuta según lo previsto, los responsables de la compañía aseguran que serán necesarios entre 700 y 1.000 empleos directos. Además, las autoridades locales estiman que la explotación de la mina podría crear indirectamente entre 2.000 y 3.000 puestos de trabajo.

Los técnicos de Eurotin llevan desde hace unos meses realizando sondeos en el yacimiento, denominado Santa María y han llegado ya a los 6.200 metros de profundidad. La intención de los promotores es presentar en septiembre el proyecto de impacto ambiental a la Junta de Extremadura, que ya ha anunciado que agilizará en todo lo posible los trámites administrativos. Tras este requisito, se construirá una planta de extracción, prevista para final de año, y finalmente una primera planta industrial.

Eurotin, que compró los derechos de explotación a la empresa extremeña Quercus, creó posteriormente la compañía Minas de Estaño de Extremadura para llevar a cabo todo el proyecto. Ya hace unos meses el Ayuntamiento de Pedroso de Acim comenzó a recibir currículos de las personas interesadas en trabajar en esta nueva mina y sus responsables anunciaron que crearían una base de datos para ofrecérsela a la empresa en momento que se necesitase personal.

lunes, 20 de agosto de 2012

Minas Da Cabana, Galicia

Una dura actividad extractiva que cesó a finales del siglo XIX

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En las Minas da Cabana se practicó la minería subterránea, de la que quedan como testimonio las bocas de tres galerías, actualmente selladas. Aunque apenas existe documentación sobre ellas, su principal periodo de explotación seguramente coincidió con el de los yacimientos de A Veneira y O Graíl, entre 1820 y 1875. Las ferrerías de Baldomir, Penacova y Loureiro eran las principales destinatarias del mineral extraído en esta zona.
Josefina Rivera recuerda haber oído contar alguna vez a su padre -fallcido hace diez años, ya casi centenario- que en tiempos se había llegado a construir unos hornos en A Pobra do Brollón para calcinar allí el mineral en vez de llevarlo a las ferrerías, que estaba muy alejadas de las explotaciones. Al parecer, los trabajadores de esta fundición se emborracharon un día y quedaron dormidos, dejando que se quemasen los hornos, que ya no se pudieron reparar. Así que el hierro de estas minas continuó siendo llevado a las ferrerías.
Últimas fundiciones
Una de las últimas siderurgias artesanales de la zona que dejó de funcionar fue la de Loureiro, que cerró en la última década del siglo XIX. En los últimos tiempos se dedicaba a calcinar solamente el mineral extraído de las minas de A Veneira y entorno. Cuando la ferrería dejó de funcionar cesó también la dura actividad extractiva, en la que habían trabajado durante mucho tiempo numerosos vecinos de la zona. «Cando pecharon as minas, sementouse pan por toda a aba do monte onde estaban as explotacións», recuerda Josefina a ese respecto.

Boca sellada de una mina

Rastros de las minas Da Cabana, Galicia


Rastros de las Minas da Cabana

Cerca de A Veneira quedan huellas de una explotación olvidada

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En el pueblo de A Veneira de Roques fueron explotadas durante mucho tiempo las minas de hierro más importantes del municipio de A Pobra do Brollón y de todo el sur lucense. Algunas viejas galerías corren incluso bajo las casas de la localidad. Otra explotación, conocida como Minas dos Buratos, estaban en el lugar de O Graíl, cerca de la aldea. A poco más de dos kilómetros de este punto se halla otra zona de extracción, denominada Minas da Cabana.
Para visitar este lugar hay que dirigirse en primer lugar a A Veneira, situada a 11,5 kilómetros de la capital del municipio, por la misma carretera que lleva a Saa y Forgas. Una vez allí, es preciso seguir una pista de tierra que conduce al Alto do Castro y el mirador de la Mesa dos Catro Cabaleiros. En el kilómetro 3,3 hay que desviarse a la derecha y caminar unos setecientos metros hasta encontrar una pequeña senda -a mano derecha- que lleva hasta el lugar conocido como Covallo dos Carros, situado a unos cincuenta metros. Se trata de un saliente rocoso de considerable tamaño bajo el que se guarecían en tiempos los carros de bueyes utilizados en el transporte del mineral de hierro.
Señales y escombros
Para llegar a las minas hay que caminar unos trescientos metros más, dejando la pista de tierra y girando a la derecha para bordear el roquedal. Las minas están señalizadas, pero hallarlas requiere un poco de pericia, ya que las señales son poco visibles. La mejor referencia son las escombreras situadas al pie de las viejas explotaciones.
En este lugar, conocido como Alto da Veneira, destaca un gran roquedal con importantes afloramientos de mineral de hierro. Está situado en las estribaciones del Alto do Castro, junto al camino de acceso que a Catro Cabaleiros.
El nombre de Minas da Cabana -según explica Josefina Rivera, vecina de A Veneira- se debe a unas cabañas donde los carreteros guardaban los mulos empleados para transportar el mineral. Estaban en las cercanías de un peñasco conocido como Pena dos Froxós, donde en tiempos hubo una fragua artesanal, pero actualmente no quedan rastros de esas pequeñas construcciones.

Minas de cobre de Aralar, Amezketa, Gipuzcoa

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EN PORTADA

Aralar y su coto minero

Historia y naturaleza. Centroeuropeos, romanos y otras muchas gentes poblaron la zona de la morrea glaciar de Arritzaga, donde trabajaron duro en busca de cobre. Las minas se cerraron en 1965

09.06.12 - 02:06 -

Apocos kilómetros de Amezketa, camino de Igaratza, se encuentran los restos de uno de los cotos mineros más importante y antiguo de la Península Ibérica. Importante por su riqueza mineral a lo largo de la historia, ya que estudios arqueológicos sitúan a los primeros mineros en la zona hace 3.500 años.
Unos cables tenidos por la roña, una vagoneta, los cargaderos y los muros de algunas dependencias determinan donde se situaba el coto minero de Arritzaga. Son sólo algunos de los restos que quedan de la importante explotación minera de Aralar.
A pocos kilómetros de Amezketa, dirección a Igaratza, hay que seguir el camino de Akelo hasta llegar a la zona en la que hasta mediados de la década de los 60 del siglo XX trabajaron los últimos mineros en Aralar.
Han pasado ya varias décadas de la última explotación de mineral en Arritzaga, pero aún queda en la memoria de Manuel Labaka el duro trabajo de los mineros. Nacido en Beizama, con tan sólo 12 años, Labaka comenzó a trabajar como pastor en la zona. A sus 77 años, todavía guarda en sus retinas las imágenes de los trabajadores que durante duras jornadas extraían el material de las diferentes betas. Sitúa a la perfección cada uno de los lugares utilizados para la limpieza del material, su fundición, y relata las anécdotas de los habitantes de aquel poblado que dio trabajo a muchos hombres de la zona. Algunos trabajaban como portadores con sus mulos, carpinteros,.
El propio Manuel relata, con una amplia sonrisa en sus labios, aquella ocasión siendo un chaval: «Tendría unos 14 años y me dijeron que tenía que bajar a Amezketa a buscar unos encargos. Me metí en la vagoneta y allí fui». En algunos tramos, la vagoneta pasaba a escasos metros del suelo, incluso lo tocaba, en otros, varios cientos de metros separaban a Manuel de tierra firme, pero según relataba «no pasé miedo, recuerdo que había gran altura, pero no pasó nada malo». La alternativa a subir el material de trabajo, herramientas o alimento era subirlo en mulos. «El camino de Akelo era muy peligroso, y más si subían los animales cargados. Muchos caían por las pronunciadas pendientes en las que había muchas piedras sueltas. Subir la carga en la vagoneta resultaba más cómodo e incluso, rápido».
Coto minero con iglesia
El pastor beizamarra, afincado en Zaldibia, recuerda que permanecía en la zona de Arritzaga durante varios meses. «Hacia el 3 de mayo subíamos con el rebaño de ovejas a los pastos de Aralar. Yo cuidaba de unas 200 cabezas, me encargaba de ordeñarlas y de hacer el queso».
En sus ratos libres, «en la zona de las minas había una taberna y los mineros solían jugar allí a las cartas. Yo era un crío entonces, pero solía estar con ellos».
Mineros que trabajaron duro para la extracción de diferentes minerales, en busca de cobre. Además del frío y la dureza de la soledad en mitad de Aralar, «los mineros debían dormir desnudos para que no les acribillaran las pulgas». Manuel recuerda que podían trabajar unos 30 hombres.
Las minas de Amezketa permanecieron abiertas, por última vez, hasta finales 1965 en manos de ingenieros germanos. Tras un amplio paréntesis desde su cierre hace casi dos siglos, los alemanes abrieron nuevas galerías hasta acceder a las explotadas en el siglo XVIII. En esa época el coto minero de Aralar vivió un importante momento en su historia, su época dorada. La actividad minera fue muy fructífera en la zona y se prolongó durante más de 80 años. Esa actividad provocó incluso, la formación de un poblado en la zona, en el que además de los espacios habitados por los trabajadores de la mina, sus responsables y la taberna, hubo una iglesia.
Mineros europeos
Arritzaga y sus minas han vivido diferentes momentos de plenitud y decadencia, en los que la presencia de los romanos o gentes provenientes de zonas de Centroeuropea es constante. Se repite la cesión de la extracción de mineral en diferentes momentos de la historia con el interés de diferentes generaciones de mineros por su explotación.
Los estudios realizados por Mertxe Arteaga, directora de las prospecciones arqueológicas de Arritzaga, y Txomin Ugalde, presidente de la Fundación Félix Ugarte, sitúan a estos diferentes pobladores de Arritzaga desde el siglo XX hasta hace 3.500 años. Los hallazgos localizados en la zona, como una cornamenta de ciervo para la extracción del material de la roca, podría datarse de la edad de los metales. También se han encontrado restos que demuestran que en la época romana también fueron explotadas y los restos de carbón datados en estructuras interiores los sitúan hace 1000 años. Carbón que permitía a través del calor ablandar la roca en la que estaba incrustada el material de donde se extraía el cobre.
Los primeros mineros que habitaron en Aralar debían trabajar en galerías muy estrechas, en las que apenas cabía un hombre. Pero su afán por lograr el codiciado material les hizo agudizar el ingenio y cavaron centenares de galerías y pozos en busca del óxido de hierro hasta vaciar los filones. Lograron extraer miles de quintales de cobre a lo largo de la historia de las minas de Arritzaga.
De ellas, se extrajo el cobre para construir las antiguas campanas de la iglesia de Gaintza (Araitz), o la industria bélica alemana. Fue en plena contienda mundial cuando los germanos se acercaron hasta las minas de Arritzaga en busca de mineral.
En 1965 se acordó el cierre definitivo de las minas de Arritzaga, junto a la morrea glaciar. Las últimas ruinas se sitúan en torno a Buruntzuzi, donde se encuentra el refugio de un grupo de mendizales amezketarras. Un paseo que merece la pena visitarlo y en el que siguiendo los consejos de los arqueólogos Mertxe Ugarte y Txomin Ugalde, «abriendo bien los ojos se pueden ver muchas cosas».
El próximo 8 de julio los responsables del parque de Txindokiko itzala situado en Abaltzisketa, en Larraitz concretamente, ha organizado una visita guiada a las minas de Arritzaga. La excursión tendrá una duración de medio día. Saldrán a las 10 de la mañana de la iglesia de Amezketa para dirigirse a la zona de minas y conocer el lugar donde se ubican, su historia, la vida de sus habitantes. La salida es gratis. Para ponerse en contacto con el parque Txindoki Itzala para participar se puede consultar su página web txindokikoitzala.com o llamar al 628 947 253. Además, se organizan salidas con grupos previo aviso. El ayuntamiento de Amezketa también cuenta con información de los recorridos de la zona en su página web y algunos trípticos de los itinerarios señalados por Aralar como el de minas.